El Autoestima
Un aspecto muy importante de la personalidad, del logro de la identidad y
de la adaptación a la sociedad, es la autoestima; es decir el grado en
que los individuos tienen sentimientos positivos o negativos acerca de
sí mismos y de su propio valor.
personas con una autoestima elevada suelen reportar menos emociones
agresivas, negativas y menos depresión que las personas con una
autoestima baja.
De modo similar, las personas con una autoestima elevada pueden manejar
mejor el estrés y, cuando son expuestas al mismo, experimentan menos
efectos negativos en la salud.
La época importante para el desarrollo de la autoestima es la infancia
intermedia. El niño, aquí, compara su yo real con su yo ideal y se juzga
a sí mismo por la manera en que alcanza los patrones sociales y las
expectativas que se ha formado de sí mismo y de qué tan bien se
desempeña.
Las opiniones de los niños acerca de sí mismos tienen un gran impacto
en el desarrollo de la personalidad, en especial en su estado de ánimo
habitual.
Por todo lo anterior, es importante el estudio de la autoestima, así
como la presentación de patrones de conducta que lleven al individuo a
establecer una autoestima elevada, que le permita un mejor desarrollo de
sí mismo.
Según como se encuentre nuestra autoestima, ésta es responsable de muchos fracasos y éxitos, ya que una autoestima adecuada, vinculada a un concepto positivo de mí mismo, potenciara la capacidad de las personas para desarrollar sus habilidades y aumentará el nivel de seguridad personal, mientras que una autoestima baja enfocará a la persona hacia la derrota y el fracaso.
Cuando una persona no logra ser autentica se le originan los mayores sufrimientos, tales como, enfermedades psicológicas, la depresión, las neurosis y ciertos rasgos que pueden no llegar a ser patológicos* pero crean una serie de insatisfacciones y situaciones de dolor, como por ejemplo, timidez, vergüenza, temores, trastornos psicosomáticos*.
La autoestima es importante porque es nuestra manera de percibirnos y valorarnos como así también moldea nuestras vidas. Una persona que no tiene confianza en sí misma, ni en sus propias posibilidades, puede que sea por experiencias que así se lo han hecho sentir o por mensajes de confirmación o desconfirmación que son trasmitidos por personas importantes en la vida de ésta, que la alientan o la denigran*.
Otra de las causas por las cuales las personas llegan a desvalorizarse, es por la comparación con los demás, destacando de éstos las virtudes en las que son superiores, por ejemplo: sienten que no llegan a los rendimientos que otros alcanzan; creen que su existencia no tiene una finalidad, un sentido y se sienten incapaces de otorgárselo; sus seres significativos los descalifican y la existencia se reduce a la de un ser casi sin ser. No llegan a comprender que todas las personas son diferentes, únicas e irrepetibles, por lo que se consideran menos que los demás.
La persona, va creciendo y formando su personalidad dentro del ambiente familiar, que es el principal factor que influye en la formación de la misma, ya que le incorpora a ésta los valores, reglas y costumbres que a veces suelen ser contraproducentes. Algunos de los aspectos ya mencionados son incorporados, a la familia, por medio del "modelo" que la sociedad nos presenta, y éste es asimilado por todos los grupos sociales. Pero, la personalidad de cada uno, no sólo se forma a través de la familia, sino también, con lo que ésta cree que los demás piensan de ella y con lo que piensa de sí misma, al salir de este ambiente y relacionarse con personas de otro grupo diferente.

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